Laboratorios clandestinos en la Sierra eran del Chapo Isidro, uno de los 10 más buscados del FBI

Los seis laboratorios que se encontraban distribuidos en un área de 850 metros cuadrados en la sierra de Chihuahua dentro del municipio de Morelos, están vinculados al grupo de un presunto líder criminal identificado como Fausto Isidro M. F., apodado como Chapo Isidro, quien es señalado por el gobierno de Estados Unidos como un objetivo prioritario y mantiene su centro de operaciones en el estado de Sinaloa y sus alrededores, de acuerdo con la información proporcionada por personal de la Fiscalía General del Estado (FGE).

El Chapo Isidro, según los registros de la corporación estatal, opera a través del Cártel de Sinaloa desde la época de los hermanos Beltrán Leyva y continuó operando tras varios años con el envío de droga hacia los Estados Unidos, principalmente fentanilo y metanfetamina, lo que lo posicionó en la mira de las autoridades del vecino país desde el 2019, cuando la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por su captura.

De acuerdo con personal de la Fiscalía General del Estado consultado por El Heraldo de Chihuahua, el operativo para dar con el complejo de laboratorios de droga sintética en la Sierra de Chihuahua inició varias semanas antes, gracias a la tecnología de seguimiento y vigilancia área en varias comunidades de los estados de Chihuahua, Sonora, Durango y Sinaloa.

Una vez detectados los narcolaboratorios por aire, se determinó el día para intervenir en el lugar mediante un operativo. Un grupo de elementos del área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía General del Estado y de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), encabezaron en compañía de supuesto personal de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) la redada con la que se desmanteló la producción de drogas sintéticas, según explicó a esta casa editora la misma fuente.

Laboratorio

La comunidad de El Pinal es una localidad que se encuentra en los límites de Chihuahua y Sinaloa. Por su lejanía y lo accidentado del terreno, este laboratorio de drogas en la Sierra Tarahumara había pasado desapercibido, pues las montañas complican los accesos para cualquier tipo de operativo.

Antes del hallazgo, según información con la que cuenta la misma FGE, las agencias estadounidenses habrían realizado varios rastreos mediante drones o aeronaves no tripuladas para trazar las rutas y definir los puntos clave de la intervención que se llevó a cabo el pasado 17 de abril en la comunidad del municipio de Morelos.

El operativo, según fuentes cercanas a la investigación, se da en el contexto de la política contra el tráfico de drogas sintéticas hacia Estados Unidos, ya que desde hace varios años se había detectado la operación de este grupo criminal en el trasiego de estas sustancias y su probable producción en territorio mexicano.

Un mes después de la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, en febrero de 2025, el Chapo Isidro fue incluido en la lista de los diez fugitivos más buscados del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). De acuerdo con el portal oficial, “es el presunto líder de la organización criminal transnacional Meza-Flores, con sede en Sinaloa, México”, responsable de la posesión, distribución e importación de grandes cantidades de cocaína, fentanilo, heroína, metanfetamina y marihuana a Estados Unidos.

Autoridades federales han realizado varios operativos para debilitar su estructura. En diciembre pasado, abatieron en Choix, Sinaloa, a Pedro I. C., alias el Pichón, tras un enfrentamiento con la Marina, y posteriormente detuvieron en Culiacán a su padre, Pedro I. N., alias Sagitario, de 62 años. Ambos eran considerados operadores clave y señalados por autoridades estadounidenses como líderes dentro de laestructura ligada a los Beltrán Leyva.

Chapo Isidro emergió como uno de los líderes más sólidos, al grado de figurar actualmente entre los diez fugitivos más buscados por el FBI, consolidando un poder que hoy lo coloca como pieza clave en el mapa del crimen organizado en el norte del país. Aunque su principal centro de operaciones se ubica en Sinaloa, su presencia se extiende a otros estados vecinos como Chihuahua, donde al parecer se producía parte de las drogas sintéticas que se destinaban a la unión americana.

Sobre la participación de elementos estadounidenses en el operativo de seguridad en Chihuahua, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que hubo participación de funcionarios del vecino país, lo cual se investiga para conocer el alcance y las repercusiones para los involucrados, ya que no se informó al gobierno federal sobre la operación de representantes de otro país.

Por su parte, el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, ha asegurado que los elementos de Estados Unidos no participaron en ninguna acción de seguridad y que se encontraban a ocho horas del lugar donde se llevó a cabo el operativo.

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Redacción
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