La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván (Maru Campos), acusó este 17 de julio a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, de haber cometido “traición a la patria” por los audios filtrados en los que la mandataria morenista aparece en conversaciones con presuntos representantes de agencias estadunidenses.
“Entregar la seguridad del país a cambio de impunidad tiene un solo nombre: traición a la patria. Y no es una acusación mía: es una traición confesada, porque el propio gobierno estatal de Baja California reconoció la autenticidad de los audios”, detalló la mandataria en un mensaje difundido en sus redes sociales.
Campos sostuvo que Ávila Olmeda “ofreció información de seguridad nacional a un gobierno extranjero para comprar su protección personal” ante una investigación en su contra en Estados Unidos. La gobernadora chihuahuense calificó los hechos como “una traición confesada” y argumentó que el propio gobierno de Baja California reconoció la autenticidad de las grabaciones.
“Yo no tengo nada que ocultar ni tengo cargos en mi contra en Estados Unidos. ¿Y aun así Morena me señala a mí?”, expresó la mandataria chihuahuense.
En su posicionamiento, sostuvo que “los verdaderos traidores a México son quienes pactaron con el crimen y protegen a los señalados por la justicia estadunidense”, y mencionó como ejemplos el caso de Baja California, la situación en Sinaloa, al piloto que trasladó a Ismael “El Mayo” Zambada —de quien afirmó que las autoridades federales “tuvieron y dejaron ir”—, así como al gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, de quien dijo que “sigue impune”.
La mandataria reiteró su llamado al gobierno federal para que aplique la ley “a los suyos como buscan aplicarla contra la oposición” y sostuvo que mientras eso no ocurra el país seguirá perdiendo seguridad, confianza, inversión y empleos.
Además acusó a la administración que encabeza Sheinbaum de recurrir a “maromas discursivas” y “cortinas de humo” para desviar la atención de estos casos, y pidió a la ciudadanía mantener el tema en la agenda pública al considerar que “la memoria es la principal arma contra la impunidad”.
Las grabaciones a las que se refiere Campos fueron reveladas por el periodista Héctor de Mauleón en los audios más recientes, según reportó el columnista, un interlocutor identificado como enlace del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y del FBI de Estados Unidos comunicó a Ávila Olmeda la autorización de una reunión en Panamá para finales de agosto.
Ávila Olmeda reconoció la autenticidad de las conversaciones, pero ha negado haber negociado “en lo oscurito” o haber ofrecido información confidencial, y ha señalado que sus gestiones buscaban resolver la revocación de su visa estadounidense, ocurrida en mayo de 2025.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre el caso el pasado 14 de julio y lo calificó como distinto al de Chihuahua, estado en el que trascendió la operación de agentes de la CIA para desmantelar un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara. Según la mandataria federal, el caso de Marina del Pilar no muestra, hasta el momento, entrega de información de seguridad sensible, mientras que el de Chihuahua constituye, a su juicio, “una violación flagrante a la Ley de Seguridad Nacional” por la presencia de una agencia extranjera operando en territorio mexicano sin autorización.
Campos rechazó esa distinción en su mensaje y afirmó no tener cargos en su contra en Estados Unidos.
El mensaje de Campos fue difundido un día después de la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, quien fue aprehendido por la Fiscalía General de la República por su presunta responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, como parte de una investigación sobre una red de presunto “huachicol fiscal” vinculada con la empresa Ingemar, de la que es accionista.






