Grupos ambientalistas y organizaciones de la sociedad civil solicitaron que la revisión anual del Tratado T-MEC incluya medidas para atender la contaminación del río Tijuana en una petición que plantea establecer sanciones económicas para México por las descargas de aguas residuales que cruzan la frontera hacia Estados Unidos, además de crear mecanismos de financiamiento para infraestructura de tratamiento.
La propuesta fue enviada por un colectivo integrado por 17 organizaciones al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
Entre las medidas planteadas figura la incorporación de un apartado al Capítulo 24 del tratado, relacionado con temas ambientales.
La iniciativa contempla aplicar un cobro de un dólar por cada galón de agua residual descargada, cuyos recursos serían destinados a la construcción y operación de plantas de tratamiento.
Serge Dedina, director ejecutivo de WildCoast-Costa Salvaje y exalcalde de Imperial Beach, señaló que cada día cruzan la frontera al menos 25 millones de galones de aguas residuales e indicó que la planta de tratamiento de San Antonio de los Buenos dejó de operar, lo que provoca que las descargas lleguen al océano Pacífico y afecten más de 20 kilómetros de litoral.
Dedina también afirmó que la falta de infraestructura ha mantenido el problema sin una solución de fondo.
Charles Rilli, director adjunto de Sierra Club San Diego, advirtió que la contaminación del río Tijuana podría convertirse en un tema relevante durante la revisión del T-MEC impulsada por el gobierno estadounidense y expuso que el flujo constante de aguas residuales, residuos sólidos y plásticos afecta tanto al medio ambiente como a la actividad económica de la región fronteriza, por lo que consideró necesario fortalecer la infraestructura ambiental compartida entre ambos países.
La iniciativa también cuenta con el respaldo de representantes políticos de California, entre ellos los senadores Alex Padilla y Adam Schiff, además del asambleísta David Álvarez y la supervisora del condado de San Diego, Paloma Aguirre.
Mario López, director ejecutivo de la consultora transfronteriza The Border Group, sostuvo que la propuesta podría formar parte de las próximas rondas de diálogo comercial previstas para 2026. Por su parte, el titular de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), Lee Zeldin, señaló que existen diversas opciones para presionar a México si no se avanza en la atención del problema.
Las consecuencias también alcanzan el ámbito sanitario.
Investigaciones realizadas por la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de San Diegodetectaron alta salinidad, turbidez, bajos niveles de oxígeno y presencia de surfactantes y metales pesados en muestras recolectadas en la zona.
Especialistas indicaron que la exposición prolongada a estos contaminantes puede afectar la biodiversidad y representar riesgos para la salud de las personas que habitan en comunidades cercanas al río y a la costa.






