La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), que preside Homero García de la Llata, aseguró que los ganaderos del norte del país están preparados para garantizar el tránsito de ganado hacia Estados Unidos sin riesgo sanitario, al destacar el amplio esfuerzo que realiza México para contener la plaga del gusano barrenador del ganado (GBG).
La CNOG subrayó que la reapertura de la frontera para la exportación ganadera parece estar más vinculada actualmente a las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos que a un problema sanitario, al recalcar que el sector cumple con protocolos estrictos de sanidad animal.
Por su parte, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCh), Álvaro Bustillos Fuentes, en materia sanitaria, resaltó que Chihuahua ha cumplido con su responsabilidad, al mantenerse blindado al tránsito de ganado y reforzar las medidas de bioseguridad, con el objetivo de preservar su estatus sanitario y seguir siendo un referente nacional en sanidad animal.
Resaltó que este trabajo ha sido posible gracias a una coordinación inédita entre el Gobierno del Estado, el Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria y la propia Unión Ganadera, lo que ha permitido responder de manera efectiva a las contingencias sanitarias que han derivado en el cierre de la frontera para la exportación.
En el ámbito nacional, Bustillos Fuentes celebró la coordinación entre la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Economía para limitar a 70 mil toneladas los cupos de importación de carne provenientes de países terceros como Brasil, medida que permitirá equilibrar el mercado y dar salida a las cerca de 500 mil cabezas de ganado disponibles en el norte del país.
La CNOG destacó que México enfrenta esta contingencia con un trabajo coordinado entre productores, comercializadores y engordadores, en conjunto con el Gobierno Federal mediante el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), y con la estrecha colaboración del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Recordó que la plaga se salió de control en Panamá y avanzó rápidamente por Centroamérica, donde no se implementaron acciones de contención oportunas, situación que contrasta con las medidas preventivas adoptadas en México incluso antes de la detección del primer caso en noviembre de 2024, en un animal inspeccionado en Catazajá, Chiapas.
Entre los avances, la confederación resaltó el fortalecimiento del control al trasiego ilegal de ganado proveniente de Centroamérica, lo que ha permitido reducir de manera considerable uno de los principales factores de riesgo sanitario para el país.
La CNOG explicó que uno de los mayores retos ha sido el tránsito de ganado del sureste mexicano, región con un inventario ganadero elevado y sin infraestructura de engorda suficiente, lo que obliga a movilizar animales hacia el centro y norte del país; en este proceso, más de 2.2 millones de cabezas han recibido tratamiento contra el GBG bajo estrictos protocolos sanitarios.
Detalló que dichos tratamientos se aplican desde los centros de acopio de origen y se refuerzan en los puntos de revisión federal durante el traslado, garantizando una vigilancia constante en todo el trayecto hacia las zonas de engorda.
Asimismo, destacó el papel protagónico de los ganaderos del sureste, quienes han sido capacitados en la prevención y curación de heridas para evitar la infestación, lo que ha permitido que las muertes de ganado por esta plaga sean mínimas, gracias al acompañamiento de organizaciones ganaderas y autoridades federales y estatales.
En el norte del país, las organizaciones ganaderas ajustaron de inmediato los protocolos de exportación emitidos por Senasica y el USDA, además de reforzar, junto con los gobiernos estatales, el blindaje sanitario de la frontera para evitar la llegada de la plaga.
Finalmente, la CNOG llamó a reconocer los esfuerzos de todos los actores involucrados y a fortalecer la cooperación binacional México–Estados Unidos, especialmente con la próxima puesta en marcha de la planta de mosca estéril en Metapa, que permitirá incrementar la capacidad de contención y avanzar hacia la erradicación del GBG, reiterando la necesidad de mantener la unidad para proteger a la ganadería nacional.






