La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha afirmado este martes en su conferencia mañanera que los dos agentes de Estados Unidos muertos en Chihuahua estaban en una misión junto al Gobierno estatal: “Estamos investigando lo que estaban haciendo estas personas y de qué agencia son. Hasta ahora la información que tenemos nosotros es que sí estaban trabajando conjuntamente, entonces tiene que hacerse toda la investigación por parte de la Fiscalía para saber si se violó la Constitución y la ley de Seguridad Nacional”. Esta revelación de la mandataria contradice la versión del fiscal estatal, César Jáuregui, que el lunes insistió en que los agentes estaban dando un curso de manejo de drones, destinado a capacitar a la Agencia Estatal de Investigación, pero que fue a seis horas de la zona donde se desarrolló un operativo para desmantelar uno de los narcolaboratorios más grandes de México. Tanto The Washington Post como The New York Times han informado que los dos fallecidos eran oficiales de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.
Los agentes murieron en la madrugada del domingo al caer su vehículo por un barranco de 200 metros, en la localidad de Morelos, en la sierra de Chihuahua. Dentro del coche viajaban también el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y Manuel Genaro Méndez, otro elemento de la dependencia estatal. Ninguno sobrevivió al accidente.
La versión de la Fiscalía estatal era que los estadounidenses estaban dando una capacitación sobre drones en la comunidad de Polanco, en la localidad de Morelos. Jáuregui afirmó que se eligió ese emplazamiento, situado en la sierra en una de las zonas de más difícil acceso del Estado, “porque su composición topográfica facilita el adiestramiento de este tipo de aparato”. Allí los recogió supuestamente el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Oseguera. Él sí venía del operativo en los narcolaboratorios, que había sido también en la localidad de Morelos pero en otro punto llamado El Pinal. Entre una comunidad y otra hay seis horas, mantuvo Jáuregui, por lo que los estadounidenses nunca estuvieron cerca del operativo, según su versión.
El fiscal afirmó que Oseguera y Manuel Méndez solo dieron “ride” a los agentes estadounidenses desde Morelos hasta la capital del Estado. “Ellos tenían un vuelo a las 10 de la mañana del domingo en la ciudad de Chihuahua y solicitaron la colaboración para su traslado”, explicó Jáuregui en una entrevista con W Radio: “Iban a llegar barriendo, porque son distancias no tan largas pero sí lentas por los caminos de brecha de la sierra. El comandante Oseguera estaba interesado en llegar a una conferencia de prensa a las 10.30 en Chihuahua sobre el descubrimiento del narcolaboratorio”.
Jáuregui no especificó cómo habían hecho el viaje de ida entonces los oficiales de la Embajada si necesitaban que los llevaran de regreso. Entre la localidad de Morelos y la de Chihuahua hay más de 900 kilómetros. El trayecto lo realizaron en un convoy de cinco vehículos, liderado por un Black Mamba, un vehículo táctico acorazado. A las dos de la mañana del domingo, el coche que trasladaba a Oseguera, Méndez y los dos agentes de EE UU derrapó y cayó por uno de los profundos barrancos.
Sheinbaum ha señalado que Jáuregui ha cambiado su versión desde el domingo, cuando en una conferencia de prensa señaló que todos los fallecidos “regresaban de un operativo de destrucción de laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos”. “Que den toda la información veraz las autoridades del Estado de Chihuahua”, ha pedido este martes la presidenta, que ha negado que la gobernadora Maru Campos, del PAN, se haya comunicado con ella después del accidente. Chihuahua es uno de los pocos Estados todavía en manos de la oposición y donde al año que viene se disputarán elecciones.






